La ebanistería tradicional es la disciplina de construir estructuras duraderas comprendiendo que la madera nunca muere por completo: es un material higroscópico vivo que respira, expandiéndose con la humedad del verano porteño y contrayéndose en los inviernos secos.
Construir un mueble que no se raje ni se descuadre a lo largo de un siglo requiere seleccionar la orientación correcta del aserrado (corte radial preferente), secar la madera en estufa a niveles controlados y orientar las fibras en los ensambles para que las piezas trabajen en armonía y no en oposición mecánica.
Propiedades físicas y estéticas de los maderos empleados en nuestro atelier de Recoleta.
Madera pesada, dura y tenaz (densidad aprox. 720 kg/m³). Sus llamativos radios medulares crean reflejos plateados al corte radial. Excelente respuesta al teñido al agua y al lustre encerado.
Grano fino y textura homogénea con una paleta de marrones chocolates y destellos dorados. Es la madera preferida para escritorios ejecutivos, tapas con viñetas de cuero y frentes de boiserie.
Madera aromática de gran estabilidad dimensional y resistencia natural a insectos xilófagos. Muy valorada para el interior de cajones y fondos de bibliotecas por su inconfundible fragancia natural.
Especie autóctona de veta continua y marcada, con tonalidades miel que aportan calidez contemporánea a las líneas clásicas sin perder un ápice de nobleza constructiva.
A diferencia de los barnices plásticos contemporáneos que forman una película gruesa y sintética sobre la madera anulando su textura táctil, el lustre francés con goma laca es una técnica de pulido microscópico:
Conforme al Artículo 34 de la Ley N° 24.240 y a la Resolución N° 424/2020 de la Secretaría de Comercio de la Nación, usted dispone de diez (10) días corridos contados desde la recepción del bien mueble para revocar su compra.